null Sociedades longevas ante el reto de los cuidados de larga duración

Sociedades longevas ante el reto de los cuidados de larga duración

Sacramento Pinazo Hernandis, Universidad de Valencia
Clara Costas, KSNET
Elena Costas Pérez, KSNET

Tener más personas mayores y más longevas implica un incremento de la necesidad de recursos variados y centrados en la persona.
Puntos clave
  • 1
       Los cuidados de larga duración son, según la Organización Mundial de la Salud, el sistema de acciones llevadas a cabo por cuidadores no formales (familia, amigos o vecinos) o profesionales (sanitarios, sociales u otros), o ambos, para conseguir que una persona que no pueda realizar las actividades básicas de la vida diaria de manera independiente mantenga la mejor calidad de vida posible, de acuerdo con sus preferencias individuales y con el mayor grado posible de autonomía, participación, realización personal y dignidad humana. El respeto a los derechos humanos debe estar siempre presente.
  • 2
       Los avances científicos en salud y tecnología y las mejoras de los modos de vida de la población europea han permitido extender la esperanza de vida hasta unos límites sin precedentes, hecho que supone un gran reto, no solo sanitario y social sino también en ámbitos como los cuidados, la vivienda, la economía y, sobre todo, las políticas públicas.
  • 3
       La COVID-19 ha tenido un gran impacto entre las personas más vulnerables y ha situado el tema de los cuidados a las personas mayores y en situación de dependencia en el epicentro del debate público. Especialmente, en relación al respeto que debería prestarse a los derechos y voluntades de todas las personas mayores, incluidas aquellas que se encuentran en los últimos momentos de vida y las que viven con algún tipo de deterioro cognitivo o físico severo y/o con altos niveles de dependencia. La integración de políticas públicas desde los distintos sectores alrededor de objetivos comunes es algo muy necesario pero a la vez muy complejo. Durante la pandemia por COVID-19 la necesidad de una coordinación entre los diferentes sistemas ha quedado manifiesta, pues una coordinación sociosanitaria ineficaz provoca mayor presión asistencial sanitaria, desatención y muertes en exceso.
  • 4
       El sistema sanitario y el sistema social son una parte necesaria del Estado de Bienestar, situados en un lugar central del modelo de protección. La adopción de un modelo de coordinación sociosanitaria presenta claras oportunidades en la atención a las personas: por un lado, una mirada integral e integradora de las personas, en donde los servicios de atención y cuidados giran en torno a ellas y no al revés, y, por otro lado, la optimización de los recursos públicos y privados destinados a la atención de las personas que necesitan cuidados de larga duración.
  • 5
       Los cuidados en el domicilio son servicios de apoyo para personas en situación de dependencia que desean seguir viviendo en su domicilio. Envejecer en su lugar es una preferencia que ha sido destacada siempre en la literatura científica por todas las personas que envejecen, incluidas aquellas que precisan de cuidados de larga duración.
  • 6
       En el catálogo de servicios de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (art. 15) figuran diferentes recursos y servicios de prevención y atención a las situaciones de dependencia y de promoción de la autonomía personal: el Servicio de Teleasistencia, el Servicio de Ayuda a Domicilio, el Servicio de Centros de Día/Noche y el Servicio de Atención Residencial. Exceptuando la atención residencial, el resto de servicios están enfocados a mejorar la calidad de vida de las personas que no se encuentran institucionalizadas, permitiendo alargar el periodo de vida en el hogar.

En el mundo:
En el mundo hay casi 703 millones de personas mayores de 65 años y se espera que sean más de 997 millones en 2050.

La esperanza de vida aumenta en el mundo, como podemos observar en la tabla, donde aparecen datos de 2012, 2019 y las proyecciones a 2050. Podemos ver también claras diferencias por sexo, siendo las mujeres quienes tienen una esperanza de vida mayor. En los datos de 2019 esas diferencias son de casi 5
años de esperanza de vida al nacer. En el caso de las personas que ya tienen 60 años, su esperanza de vida en 2019 era de 15-18 años más y será de 20-24 años más en 2020.

En España:
En el caso de España, si en 2019 había 9.183.000 personas mayores de 65 años, se  espera que aumente a 11.575.000 personas en 2030. Si la tasa de dependencia  proporción existente entre la población dependiente y la activa) en 2019 era de 32,2, se espera que en 2030 sea del 43,2.

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Sacramento Pinazo Hernandis , Universidad de Valencia
Clara Costas , KSNET
Elena Costas Pérez , KSNET

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